Fisioterapia

Si bien el tratamiento de las hemorragias es importantísimo para prevenir el daño de las articulaciones, la fisioterapia es un complemento útil para mantener protegidas las articulaciones y los músculos. La fisioterapia ayuda a reforzar los músculos que rodean a la articulación.1

Un fisioterapeuta dará importantes consejos:

  • Te enseñará algunos ejercicios, que si se hacen de la manera correcta, refuerzan los músculos y restablecen el movimiento de las articulaciones.
  • Te puede ayudar a identificar cuándo ya es seguro retomar las actividades normales después de una hemorragia.
  • Te mostrará ciertos movimientos y posturas para ayudar a evitar más daños.

Un fisioterapeuta con experiencia prescribirá ejercicios después de una valoración minuciosa. Un mismo programa de ejercicios no funciona para todas las personas. Si se realiza el ejercicio incorrecto, puede causar más daño y quizá una hemorragia. El programa de ejercicios debe ser supervisado por el mismo terapeuta siempre que sea posible.2

A veces tú mismo médico puede ayudarte a encontrar un fisioterapeuta con licencia, que viva cerca de ti y que tenga experiencia en el tratamiento de personas con hemofilia.